martes, 18 de octubre de 2011

Arrival

Parecía mágico. Nos mirábamos a los ojos y parecía que atravesáramos las barreras del pudor.
Nos amamos a tal grado que sangrábamos por dentro. Hasta que nuestros pies tocaron el piso.

viernes, 17 de junio de 2011

I don't want anything else...

Yo no quiero nada.
No quiero nada que no seas tú. No quiero presenciar otro solsticio que no sea el de tus ojos. Me rehúso a renunciar a la primavera que nace entre tus brazos. No quiero escuchar otros fonemas que no sean los que se deslizan suavemente entre sus labios, esos que a veces forman balbuceos repletos de sentido. Sería incapaz de sonreír sin el reflejo de tu rostro, sin la correspondida sonrisa que en ocasiones se resbala y forma una mueca apenas perceptible.

Sólo te quiero a ti.
Con todo y tus odios, con todo y tus rencores justificados. Te quiero no por que te necesite si no porque te quiero. Te tomo a pesar de mis errores y los tuyos. Porque basta ver esa expresión contorneada por la oscuridad de tu ceja, ese gesto un tanto secreto un tanto inconsciente, para darme cuenta que este es mi lugar en el mundo, donde quiero anidar mis sentimientos y fecundar nuestros sueños.

jueves, 19 de mayo de 2011

How to forgive...

Para enterrar el rencor, sólo existe un remedio.
Encontrar la fuente que lo produce y eliminarla.


Tras cuatrocientas horas de terapia, fui dada de alta por un mequetrefe con doctorado en quién sabe cuántas chácharas. Desde la hora cuarenta nos habíamos concentrado en la violación, que de común acuerdo decidimos sería la prioridad. Hablamos del perdón, de dejar ir, de enterrar el rencor. Todo me parecía colorido y nuevo. En contra de lo que esperaba, me habló de Dios, del Karma, de Buda, de Ghandi, del otro mundo, del infierno y hasta del cielo, me convenció de que había que indagar en los detalles y apuesto que su morbo le cosquilleaba en la entrepierna. Yo le conté todo sin tapujos, las terapias son caras y la vida es corta.


Era una mujer nueva.


Esa misma tarde puse en práctica todo lo que aprendí en terapia. Regresé al pasado para sanar lo ocurrido. Lo busqué en la misma calle oscura y desolada donde todo ocurrió. Ahí mismo lo encontré, ese rencor avejentado y un poco ciego.  Dejé salir toda mi ira sobre mi rencor, dije lo que tenía que decir, hice lo que tuve que hacer. Después guardé todo en una bolsa y me dirigí a enterrarlo. No fue nada difícil debido a mi oficio de paisajista. No sé si hubiera sido mejor asegurarme que el rencor estuviera muerto antes de enterrarlo. Tal vez la nivelación del terreno hubiera sido más sencilla sin el revoloteo de lo que quedaba sus extremidades. La muerte por asfixia, lleva apenas unos largos y extenuantes minutos.


El doctor tenía razón.
Una vez que enterrado el rencor, la vida sigue.

jueves, 14 de abril de 2011

I like to see you cry

Me gusta verte llorar
es una especie de victoria
tú ni siquiera te das cuenta
pero yo sonrío mientras lloras.

No me explico aún
en qué consiste el placer
esta satisfacción pecaminosa
que se alimenta de tu tristeza.

I always say "I don't care"

Sé callar.
Conozco el arte de congelar el alma,
de desconectar emociones.
Si algo me enseñó la vida fue a callar,
a reprimir y a disimular.
Me enseñó que las lágrimas no valen nada,
y que el amor se devaluó

Sé reír.
Aunque por dentro se retuerzan mis entrañas,
aparento estar feliz.
Yo no sé decirte que me importa que no estés,
sé vivir la soledad.
Sé a lo que saben las lágrimas por dentro de la piel,
mas no sé llorar.

Sé mentir.
Soy una mitómana compulsiva sin escrúpulos ni fe,
no sé perder.
Te he hecho creer que me es indiferente tu existencia,
no sé querer.
Te digo que no me importa y se me va tras de ti la vida...

Why do I always have to say "I don't care"?

viernes, 11 de marzo de 2011

You don't love me anymore

Tú ya no me amas.
Se te ha olvidado cómo amar.
Confundes la rutina con la espontaneidad.
Quieres la estabilidad y no mis actos de locura.

Yo ya no te amo.
Me irritan los defectos que amé.
Ya no sonrío cuando me besas al despedirte.
Me la paso viendo al infinito al hacer el amor.

Solía amarte con la mayor pasión.
Lloraba al despedirme de ti cada noche.
Sin embargo he olvidado hasta tu nombre
y tú has borrado la razón por cual me amaste.

martes, 8 de marzo de 2011

Red Tears (Minificción)

- ¿Y a quién le va a creer, a ti  o a mí?
Y caes en cuenta. Nadie querrá escucharte. A nadie le gusta escuchar historias de violencia, de violación, de pederastia o incesto. Ni siquiera te atreves a mirarlo. La delincuente eres tú. La sucia eres tú. No tienes derechos. No existe justicia a tu alrededor. La ley es capaz de volverte a violar. Para el mundo eres un melodrama. Para tu madre eres una niña malcríada que busca destruir su matrimonio. La sangre que se asoma en tus rodillas parecieran lágrimas de Dios, lágrimas tuyas por saber que Dios no existe.